⚠️ Atención: este artículo contiene spoilers de los episodios 5 y 6.
Mi mirada
En los episodios 5 y 6 de Reborn Rookie, los buenos dejaron de limitarse a investigar desde las sombras.
Ahora tienen un plan.
Tienen aliados.
Tienen acceso a la empresa.
Y, sobre todo, empiezan a dejar claro que son ellos quienes están moviendo los hilos que perturban a los gemelos.
Pero aunque la guerra corporativa estuvo muy bien llevada, el verdadero centro de estos episodios para mí fue otro: Kang Yong Ho descubriendo el valor de su hija menor.
No el valor que él esperaba encontrar.
El valor que ella construyó durante los 15 años que pasó lejos de él.
El equipo empieza a tomar el control
Kang Yong Ho, atrapado en el cuerpo de Hwang Jun-hyeon, sigue trabajando junto a Park Bong-gi y Kang Bang-geul para impedir que los gemelos se queden con la presidencia de Grupo Choi Sung.
Después de dejar al hijo sin sus fondos ilícitos, ahora el objetivo es la hija gemela.
Y aquí la estrategia empieza a ponerse sabrosa.
Consiguen que ella invierta sus fondos ocultos en la adquisición de otra empresa, pero lo hace bajo condiciones que favorecen a una compañía ficticia relacionada con el equipo de Kang.
No voy a fingir que entendí cada movimiento financiero con precisión de auditora presente en la sala, pero sí entendí lo importante: la hicieron poner su propio dinero en una jugada que ellos controlan.
Y eso es lo que está funcionando tan bien con la jugada empresarial del drama.
Aunque hablan de inversiones, contratos internacionales, fondos ilícitos y adquisiciones, una entiende qué quieren conseguir con cada movimiento.
Primero dejaron sin recursos al hijo.
Ahora están vaciando el bolsillo de la hija.
Y mientras los gemelos creen que siguen compitiendo por la presidencia, Kang está utilizando su propia ambición para hacerlos caer.
El clásico divide y vencerás, pero con conglomerados, reuniones de directorio y cantidades de dinero que una prefiere no convertir a pesos porque le da algo.
Un saludo bastante evidente a Latinoamérica
En el episodio 6 aparece Yulivia, un país ficticio, donde el suegro de Jae-sung tiene intereses relacionados con la adquisición de litio.
Entre el nombre, los colores, el acento en español y, por supuesto, el tema del litio, la referencia a Bolivia me pareció bastante evidente.
No lo dijeron directamente.
Pero tampoco hicieron un esfuerzo enorme por disimularlo.
Yulivia. Bolivia. Litio.
Una hace la conexión sin necesitar un comité de investigación.
Y me gustó!
Me gustó escuchar español dentro del drama, y un guiño a Latam, que no es tan frecuente verse en series coreanas.
También me sorprendió gratamente la pronunciación de Lee Ju-myoung, especialmente considerando lo complicado que puede resultar el idioma para actores que no lo hablan habitualmente. Además, durante la este episodio también los vimos utilizando japonés.
Pero lo más importante de esa misión fue Bang-geul.
Porque no solo ayudó a quitarle el negocio al suegro de su hermano. También demostró que sabe negociar, que puede leer una situación y que está preparada para jugar en un terreno que sus hermanos creían reservado para ellos.
Bang-geul no estuvo perdiendo el tiempo
Hasta ahora, Bang-geul había permitido que su familia creyera que pasó sus años en Estados Unidos viviendo como una joven superficial, gastando dinero y sin tomarse nada demasiado en serio.
Pero la realidad era otra.
Estudió.
Se preparó.
Aprendió idiomas.
Y construyó las herramientas que necesitaba para demostrar que también tenía valor dentro de la empresa.
Mientras tanto, fingía ser menos competente de lo que realmente era para no despertar las alarmas de sus hermanos.
Y esa decisión sí me convence.
Si los gemelos hubieran visto desde el principio que su hermana menor era inteligente, preparada y tenía intenciones de volver, probablemente habrían hecho lo posible por mantenerla lejos.
También sigo pensando que Kang Yong Ho pudo haberla enviado a Estados Unidos para protegerla de ellos.
Eso no significa que haya actuado bien.
Protegerla también fue apartarla.
Fue dejarla sola.
Fue hacer que creciera pensando que, hiciera lo que hiciera, su padre no quería tenerla cerca.
Bang-geul no estaba esforzándose solamente por conseguir un cargo en Choi Sung. Estaba intentando demostrarle a su padre que merecía regresar.
Y eso cambia completamente la forma de mirar su ambición.
Ella quiere proteger a su madre.
Quiere ocupar un lugar dentro de la empresa.
Pero, por encima de todo, quiere que su padre la mire y reconozca que tiene valor.
Un padre que todavía la ve pequeña
Hay un momento en estos episodios que me gustó especialmente.
Kang observa a Bang-geul y, por un instante, el drama deja de mostrarnos al joven Hwang Jun-hyeon. Volvemos a ver al actor mayor interpretando a Kang Yong Ho, mientras ella aparece como la niña que fue.
Es una imagen sencilla, pero explica muchísimo.
Porque así suelen mirar muchos padres a sus hijos.
Pueden ser adultos, trabajar, tomar decisiones y valerse perfectamente por sí mismos. Pero en algún lugar de la memoria siguen siendo pequeños.
Kang todavía puede ver a Bang-geul como aquella niña que mandó lejos.
Pero estos episodios también lo obligan a mirar a la mujer en la que se convirtió sin que él estuviera presente para acompañarla.
La ve inteligente.
Decidida.
Fuerte.
Capaz de negociar.
Capaz de enfrentarse a sus hermanos.
Capaz de ayudarlo a proteger la empresa por la que él sacrificó prácticamente toda su vida familiar.
Y se apoya en ella.
No solo como una hija a la que necesita proteger, sino como alguien en quien puede confiar.
Para mí, ese fue el verdadero avance de los episodios 5 y 6.
La esposa del presidente deja de callarse
Mientras Kang empieza a reconocer a Bang-geul, su esposa también da un paso adelante.
Ella descubre que Kang Jae-kyung intentó matar a su padre cuando estaba inconsciente en el hospital.
El golpe es durísimo.
No solo porque entiende hasta dónde puede llegar la hija mayor, sino porque ahora sabe que su esposo sigue en peligro.
Bang-geul se entera por boca de su madre.
Y Kang, desde el cuerpo de Hwang Jun-hyeon, escucha todo, aunque él ya conocía la verdad porque vio directamente lo que su hija intentó hacerle.
A partir de ahí preparan una nueva estrategia.
En la reunión de directorio, Jae-kyung llega convencida de que la presidencia está prácticamente asegurada. Pero la esposa de Kang se levanta y se opone.
Ese momento lo grité y aplaudí!! Realmente me gustó muchísimo. Cuanta satisfacción!!
Porque no fue solo una jugada corporativa.
Fue una mujer que había vuelto a ser tratada como sirvienta dentro de su propia casa decidiendo ponerse de pie frente a los ejecutivos y defender a su esposo.
Ella anuncia que Kang Yong Ho podría despertar pronto, que contará con un nuevo equipo médico y que no está de acuerdo con acelerar la sucesión.
Y la reacción de Jae-kyung la deja bastante expuesta.
En vez de alegrarse ante la posibilidad de que su padre despierte, parece preocupada porque la sucesión no avance lo suficientemente rápido.
Los ejecutivos también lo notan.
Una puede intentar asesinar al padre y luego sentarse en el directorio con cara de heredera responsable, pero hay días en los que el lenguaje corporal no coopera.
Lee Sang-jae finalmente entra al juego
Otra decisión que agradecí fue que no alargaran eternamente la revelación a Lee Sang-jae.
La mano derecha de Kang descubre que Hwang Jun-hyeon lleva dentro el alma del presidente. Le costó un poco creerlo, pero terminó haciéndolo.
Y ahora el juego cambia.
Kang ya no está solo tratando de entrar a escondidas en su propia empresa. Tiene a su lado a una persona de confianza, con poder real y acceso a las decisiones importantes.
Quiero confiar en Lee Sang-jae. ❤️
El drama no me ha dado ninguna razón para sospechar de él.
Mi único problema es haber visto suficientes series como para saber que, cuando una persona es demasiado leal, existe el riesgo de que en el episodio 11 nos informen que llevaba 20 años preparando una traición.
Espero que aquí no.
Por ahora su incorporación funciona muy bien. Además, su reunión con Kang bajo la lluvia, con típica escena de paraguas incluida, tuvo una energía de reencuentro romántico bastante inesperada para tratarse de dos señores conspirando por un conglomerado. Lo que me reí aquí! No esperaba este momento de bromance.
La comedia sigue entrando en las dosis correctas.
No interrumpe la historia.
La hace sentir más ligera.
Los tres nuevos líderes
En el episodio 6, la reunión de directorio termina con una jugada que cambia definitivamente el tablero.
Lee Sang-jae continúa como presidente interino y anuncia que el nuevo equipo de planificación estratégica dependerá directamente de la presidencia.
Park Bong-gi entra como gerente.
Kang, dentro del cuerpo de Hwang Jun-hyeon, también forma parte del equipo.
Y Bang-geul es nombrada líder del departamento.
Entonces ella se presenta ante todos y revela públicamente que es la hija menor de Kang Yong Ho.
Wow.
Hasta ese momento, Bang-geul había sobrevivido escondiéndose.
Fingiendo ser menos capaz.
Permitiendo que sus hermanos pensaran que no representaba ninguna amenaza.
Pero esa etapa terminó.
Ahora entra oficialmente al tablero.
Y lo hace con su padre y Park Bong-gi a su lado.
Los buenos ya no están diciendo: “Estamos investigando lo que ustedes hacen”.
Ahora están diciendo:
“Sabemos lo que están haciendo. Tenemos una estrategia. Y acabamos de tomar una posición desde la cual podemos detenerlos”.
La posible atracción que el drama debe manejar con cuidado
El punto que sigue haciéndome levantar la ceja es la confusión de Bang-geul con Kang.
Ella empieza a sentirse atraída por Hwang Jun-hyeon.
Y, siendo justa, lo entiendo.
Desde su perspectiva, él es un hombre joven, guapísimo, inteligente, estratégico, que la desafía, la enseña, la cuida, la lleva a buenos restaurantes, viste espectacular, tiene un gran auto y parece saber resolver cualquier problema.
Una simple mortal difícilmente sale ilesa de ese paquete.
No la juzgo.
Ella no sabe quién está realmente dentro de ese cuerpo.
Pero nosotras sí.
Es su padre.
Así que no puede ocurrir nada físico ni romántico entre ellos.
El drama puede jugar brevemente con la confusión de Bang-geul porque resulta natural desde su punto de vista, pero Kang siempre debe mantener la línea perfectamente definida.
Él sabe que es su hija.
Y ahí no hay espacio para ambigüedades.
La pregunta que esto deja abierta es qué está ocurriendo con el verdadero Hwang Jun-hyeon.
Lo más lógico sería que su alma estuviera inconsciente o sedada dentro del cuerpo de Kang. Tal vez despierte más adelante y, si el drama realmente necesita incluir romance, podría dejar abierta alguna posibilidad entre él y Bang-geul cuando cada persona regrese a su cuerpo.
Yo siempre agradezco un buen romance.
Pero aquí no hace demasiada falta.
La relación que realmente quiero ver desarrollarse es la de un padre y una hija intentando reparar años de distancia.
Reborn Rookie y Reborn Rich
No me sorprende que las maniobras empresariales tengan tanto peso. Reborn Rookie y Reborn Rich parten de obras del mismo autor.
Pero el tono de ambos dramas es muy distinto.
Reborn Rich era bastante más denso, serio y tenía jugadas empresariales y políticas que exigían mucha más atención. También estuvo muy bueno, pero había momentos donde una prácticamente necesitaba tomar notas para seguir todos los movimientos.
Reborn Rookie utiliza un terreno parecido —chaebols, sucesión, fondos ocultos y guerra por el control de la empresa—, pero lo vuelve más ligero.
La comedia, el intercambio de cuerpos y el ritmo acelerado hacen que las estrategias sean más fáciles de seguir.
Aquí hay cifras absurdas y negocios internacionales, sí.
Pero también hay un gerente que cree que trabaja para el hijo secreto del presidente, una reunión bajo la lluvia que parece sacada de otro género y un señor de más de 70 años aprendiendo a vivir dentro del cuerpo de un futbolista joven.
El drama sabe que su premisa es absurda.
Y, por ahora, está utilizando esa absurda premisa a su favor.
¿Sigo a bordo?
Súper si!
Y estos episodios me gustaron incluso más que los anteriores.
Porque el drama no ha perdido ritmo.
Las estrategias avanzan.
Cada jugada consigue algo.
Los villanos reciben respuestas satisfactorias.
La comedia sigue equilibrada.
Y los personajes buenos empiezan a ganar poder.
Pero, sobre todo, porque Kang Yong Ho está empezando a mirar de frente a su hija menor.
No como la niña que mandó lejos.
No como una joven superficial que regresó para crear problemas.
Sino como una mujer inteligente, fuerte y preparada, que pasó 15 años intentando demostrarle que merecía volver.
Todavía queda mucho por reparar.
Él no deja de ser responsable por el dolor que le causó.
Pero por primera vez parece estar viendo quién es realmente su hija.
Y ella, sin saber que su padre está justo a su lado, acaba de entrar oficialmente a la guerra por Choi Sung.
Los buenos ya no están escondidos.
Ahora están listos para pelear.

Conversación (0)