Después de dos episodios, el dramómetro está oficialmente activado.

See You Tomorrow at Work!, también disponible en Prime Video como ¡Nos vemos en la oficina!, llegó con una combinación que suele funcionarme bastante bien: romance de oficina, una protagonista agotada de su trabajo y Seo In-guk interpretando a un gerente serio, exigente y aparentemente poco interesado en relacionarse con los demás.

¿Es una fórmula que ya conocemos? Sí.

¿Me está gustando muchísimo? También.

Mi mirada de los episodios 1 y 2

See You Tomorrow at Work! empezó mejor de lo que esperaba. Es una comedia romántica de oficina con varios elementos conocidos, pero la historia no se está limitando a presentarnos a un jefe frío y una empleada que llegará para descongelarlo.

Lo que más me está funcionando es cómo está mostrando el agotamiento de Cha Ji-yoon. Su burnout no está puesto solamente como una palabra bonita para vender la premisa. Se nota en cómo trabaja, en las decisiones que toma, en las responsabilidades que ya no quiere asumir y en esa sensación de estar sobreviviendo en lugar de avanzar.

Ji-yoon no dejó de ser buena en lo que hace. Lo que perdió fueron las ganas de seguir entregándole su esfuerzo a una empresa y a un jefe que llevan años desgastándola.

Kang Si-woo, por su parte, me recordó un poquito al personaje de Seo In-guk en Boyfriend on Demand. Ambos son hombres reservados, concentrados en el trabajo, aparentemente fríos y poco interesados en involucrarse demasiado con quienes los rodean.

La diferencia es que aquí ya empezamos a ver que Si-woo no es realmente una persona sin emociones. Es serio y muy controlado dentro de la oficina, pero hay pequeños momentos que dejan ver que puede ser cálido, divertido y bastante más cercano de lo que su reputación anuncia.

Ahora, tengo una preocupación.

En Boyfriend on Demand sentí que la historia se concentró demasiado en la protagonista. Conocimos su vida, sus problemas, sus emociones y todo su recorrido, mientras que Seo In-guk quedó mucho más limitado. Por momentos, se sintió más como una gran vitrina para la protagonista que como una historia verdaderamente equilibrada entre ambos personajes.

Y a mí me faltó mucho de él.

Me faltó conocer mejor a su personaje, verlo en otros espacios, entender su historia y permitirle interpretar emociones diferentes. No quería verlo solamente como el hombre misterioso que orbitaba alrededor de la protagonista.

Aquí, el primer episodio y buena parte del segundo también estuvieron muy concentrados en Ji-yoon. Entiendo por qué: necesitábamos conocer su agotamiento, su historia laboral, la relación que dejó atrás y todo lo que la llevó al punto en el que se encuentra.

Sin embargo, durante la segunda mitad del episodio 2 finalmente comenzamos a entrar un poco más en el mundo de Kang Si-woo. Lo vimos fuera de la oficina, relacionándose con alguien cercano y mostrando una versión bastante más relajada de sí mismo.

Eso me dio esperanza.

Yo quiero conocer a Ji-yoon y acompañar su proceso, pero también quiero conocerlo a él. Quiero entender qué ocurrió en su vida, por qué se relaciona de esa manera con las personas, qué significa el trabajo para él y qué hay detrás de ese gerente que parece tener todo perfectamente controlado.

Quiero ver a Seo In-guk interpretar emociones distintas. No quiero que Kang Si-woo exista únicamente para reconocer el talento de la protagonista, sacarla de su agotamiento y convertirse en su interés romántico. Él también necesita tener una historia propia.

Por ahora, la dinámica entre ambos me está gustando mucho. El humor funciona, la tensión está comenzando a aparecer y la relación se está construyendo desde algo que me interesa bastante: él reconoce una capacidad profesional que ella misma había dejado de ver.

Me gusta también que, hasta este momento, Kang Si-woo no aparezca como el hombre milagroso que llega para curarle el burnout. Él abre una puerta, pero es Ji-yoon quien tiene que decidir si quiere cruzarla.

Después de dos episodios estoy muy adentro. Me reí, me identifiqué más de lo necesario con ella y terminé queriendo ver inmediatamente qué ocurrirá cuando comiencen a trabajar juntos.

El dramómetro está activado, pero también estamos vigilando el equilibrio entre los dos protagonistas y el detector de jefes insoportables y personajes red flags sigue funcionando.

A partir de aquí vienen spoilers de los episodios 1 y 2

Si todavía no has comenzado el drama y solamente querías saber cómo está empezando, puedes detenerte aquí.

Desde este punto comentaré escenas, revelaciones y el desarrollo completo de los primeros episodios.

Episodio 1: sobrevivir en el trabajo hasta las cinco

Cha Ji-yoon lleva años trabajando en una gran empresa de electrodomésticos. Entró llena de entusiasmo, ideas y ganas de hacerlo todo bien, pero el tiempo y un ambiente laboral bastante cuestionable fueron apagando esa motivación.

Ahora hace lo necesario para cumplir, busca las soluciones más rápidas posibles y se esfuerza por salir puntualmente.

No porque sea floja ni porque haya dejado de ser competente.

Está agotada.

Su jefe es un hombre abusivo, intolerante y perfectamente dispuesto a apropiarse de las ideas de su equipo cuando alguna puede hacerlo quedar bien frente a la empresa. Ji-yoon lleva años trabajando bajo su mando y ya parece haber entendido que esforzarse más no necesariamente significa recibir reconocimiento.

El drama muestra ese desgaste de una manera bastante cercana. Ji-yoon lleva un contador de cada ocasión en la que siente verdaderas ganas de renunciar. Cuando llegue a cien, supuestamente presentará su carta.

Supuestamente, porque cada vez que parece dispuesta a hacerlo aparece alguna cuenta, una deuda o un recordatorio de que renunciar es mucho más sencillo cuando una no tiene que pagar la tarjeta de crédito.

A su cansancio laboral se suma una relación sentimental que nunca tuvo un cierre real.

Ji-yoon llevaba años con un novio al que conoció desde la universidad. Incluso aprendió a tocar batería para formar parte de su banda y estar cerca de él. Sin embargo, ocho meses antes del comienzo de la historia, el hombre simplemente desapareció.

Ella terminó la relación mediante un mensaje, pero no porque esa fuera su primera elección. Lo hizo porque él nunca volvió para conversar, explicar lo ocurrido o permitirle cerrar la historia en persona.

Ji-yoon empieza el drama agotada en todos los frentes. No tiene una sola crisis. Lleva demasiado tiempo funcionando en modo supervivencia.

La llegada del señor “ni, ni, ni”

En medio de ese ambiente regresa Kang Si-woo, un empleado que anteriormente había trabajado en la empresa y que ahora es presentado como el nuevo jefe del 2do equipo de Planificación de Productos.

Sus compañeros lo conocen como el señor “ni, ni, ni”: ni saluda, ni socializa, ni sonríe.

La descripción no parece exagerada.

Si-woo es serio, metódico, reservado y está completamente concentrado en su trabajo. No parece interesado en participar en las dinámicas sociales de la oficina ni en hacerse particularmente querido por quienes lo rodean.

También queda claro desde el comienzo que existe un conflicto entre él y el jefe del equipo de Ji-yoon.

Los dos ya trabajaron juntos anteriormente y la tensión sigue ahí, bastante viva y con ganas de generar problemas.

Si-woo se encuentra con Ji-yoon durante una visita a la planta, cuando ella está intentando resolver rápidamente una dificultad de producción para terminar el trabajo y poder marcharse a tiempo.

Él la observa y menciona que ha cambiado.

Esa frase deja claro que ya la conocía o, al menos, que llevaba tiempo observando su trabajo. Ji-yoon sabe quién es él, su fama lo precede, pero no parece recordar haber tenido una relación cercana en el pasado.

Más adelante, ella deja olvidada una libreta y Si-woo termina encontrándola. Al leerla, descubre varias ideas y observaciones que llaman su atención.

Esa libreta será importante porque empieza a demostrar que el problema de Ji-yoon no es la falta de capacidad. Su talento continúa allí, aunque ella haya dejado de utilizarlo activamente dentro de la empresa.

La boda de la exesposa

Otro de los encuentros incómodos entre los protagonistas ocurre cuando los empleados comienzan a reunir dinero para el matrimonio de la jefa del equipo de Diseño.

Ji-yoon le pide a Si-woo que contribuya con el regalo de boda y él le pregunta por qué debería darle dinero a la mujer que fue su esposa.

Sí.

La jefa del equipo de diseño, la novia que está a punto de casarse por segunda vez, es la exesposa de Kang Si-woo. Ya sabía yo que ese close up al apretón de hombro que le dió la jefa del equipo de diseño a Ji-yoon cuando le dió la invitación para la boda no era cualquier descuido de cámara 3. ¿Nos van a dar un "cuadrángulo" amoroso? Ojalá no sea el caso, no queremos ex's aparecidos en el episodio 10.

En este punto, Ji-yoon quiere desaparecer de la faz de la empresa cuando entiende lo que acaba de hacer. Y ese no será el único momento en el que termine completamente avergonzada frente a él.

Después de la boda, ella y Si-woo terminan reuniéndose para beber. Ji-yoon toma más de la cuenta y él intenta acompañarla mientras se le pasa un poco el efecto del alcohol.

Ella tropieza, él evita que caiga y tenemos nuestra primera escena clásica de comedia romántica.

Después, Ji-yoon le propone que sigan bebiendo en su apartamento. O al menos eso creemos...

El episodio termina con Si-woo diciéndole que se verán al día siguiente, dejándonos creer que esta gente decidió ahorrarnos varios capítulos de espera y entrar directamente en materia.

Yo estaba preparada. ¡Yo a lo que vine fue a esto!

Episodio 2: el beso que no fue

El segundo episodio comienza con Ji-yoon y Si-woo dentro del apartamento.

Él se acerca, hay algunas palabras bastante más coquetas de lo que esperaríamos de su personaje y los dos comienzan a besarse.

Todo muy bonito.

Todo muy rápido.

Todo era un sueño.

¿Por qué tenía que ser un sueño? No tengo una respuesta satisfactoria. Yo estaba perfectamente dispuesta a aceptar que el drama no perdiera tiempo.

En realidad, después de beber, Ji-yoon y Si-woo simplemente se separaron y cada uno regresó a su casa.

La escena no deja de ser efectiva porque establece que ella ya está pensando en él de una manera bastante poco profesional, aunque todavía no quiera reconocerlo.

Kang Si-woo sí sabe reírse

Uno de mis momentos favoritos ocurre al día siguiente.

Ji-yoon sale a una tienda de conveniencia intentando sobrevivir a la resaca. Lleva un pijama horroroso, el cabello completamente desarreglado y la expresión de una mujer que no esperaba encontrarse con absolutamente nadie conocido.

Por supuesto, como esto es dramalandi y los protas son vecinos, se encuentra con Kang Si-woo.

Ella intenta, de muy mal forma, actuar con normalidad e incluso le ofrece un helado, pero él se marcha rápidamente sin darle demasiadas explicaciones.

Por un instante parece que está siendo maleducado.

En realidad, huyó porque no podía contener la risa.

Si-woo se esconde cerca de la tienda y comienza a reírse completamente solo. La situación empeora cuando una niña ve su pijama y comenta que su padre tiene uno parecido.

Él vuelve a verla y nuevamente tiene que alejarse para no reírse frente a ella.

La escena es muy graciosa porque rompe la imagen del hombre incapaz de sonreír. Si-woo no carece de sentido del humor. Simplemente controla muchísimo lo que muestra dentro del trabajo.

Y verlo intentando recuperar la compostura después de reírse de esa manera fue uno de los primeros momentos en los que comenzamos a ver algo más del personaje.

¿Ataque romántico o reclutamiento laboral?

Al regresar a la oficina, Si-woo empieza a buscar constantemente a Ji-yoon.

Intenta sentarse con ella durante el almuerzo, le propone tomar café, aparece cuando está con sus compañeras e intenta coincidir en diferentes espacios.

Ji-yoon comienza a evitarlo porque está convencida de que quiere hablar de lo que ocurrió la noche anterior y empeorar su vergüenza.

Sus amigas y compañeros también interpretan su insistencia de la misma manera.

Para todas las personas involucradas, Si-woo está sufriendo una especie de ataque romántico y quiere invitarla a salir.

Finalmente, él utiliza a uno de sus subordinados como intermediario para conseguir una conversación a solas con ella.

El momento está completamente construido como una declaración.

Si-woo incluso comienza diciéndole que le gusta.

Pero no.

Le gusta su trabajo.

Quiere que Ji-yoon forme parte de un proyecto especial que dirigirá directamente para la presidenta de la empresa.

Una falta de respeto emocional, considero yo, pero una bastante bien ejecutada.

El proyecto especial

Si-woo había sido apartado del equipo 2 de Planificación de Productos, pero no porque estuvieran despidiéndolo.

La presidenta de la empresa considera que debería ocupar una posición más importante y le entrega la responsabilidad de liderar un proyecto independiente.

Tendrá autoridad para escoger a su equipo, manejar el presupuesto y reportar directamente a la alta dirección, sin otros jefes interfiriendo en sus decisiones.

El proyecto está relacionado con el desarrollo de una nevera capaz de producir hielo esférico perfectamente transparente y redondo, como el que suele utilizarse para servir whisky.

Una misión empresarial completamente seria alrededor de conseguir la esfera de hielo más perfecta de Corea. Porque así funciona la innovación corporativa.

Si-woo quiere que Ji-yoon forme parte de su equipo porque ha leído su libreta y reconoce la capacidad que todavía conserva.

Sin embargo, ella rechaza la propuesta. ¡¿Hermana qué haces??!

Ji-yoon no quiere asumir más riesgos ni entrar en un proyecto que podría fracasar. Se siente cómoda dentro de lo incómoda que es su situación actual. Conoce su trabajo, sabe cómo sobrevivir en él y no quiere añadir más incertidumbre a su vida.

Yo objeto, pero puede que no sea una decisión despreciable.

Tal vez también es una decisión bastante coherente para alguien que lleva demasiado tiempo agotada. Cuando una persona está quemada, incluso una buena oportunidad puede sentirse como otra responsabilidad que no tiene energía para asumir.

Finalmente conocemos un poco más de Kang Si-woo

Después de ser rechazado, el episodio deja de seguir exclusivamente a Ji-yoon y nos acompaña durante un momento con Si-woo.

Él visita un pequeño taller donde un hombre mayor repara electrodomésticos y aparatos electrónicos. No me quedó claro si se trata de su padre, un mentor o una figura cercana que conoce desde hace años, pero es evidente que existe confianza entre ambos.

Si-woo va allí para despejarse, ordenar sus pensamientos y trabajar con las manos.

El hombre le pregunta qué le ocurre y él admite que una mujer lo rechazó. Si-woo se refiere al proyecto laboral, pero el otro interpreta que está hablando de una situación romántica.

Le pregunta si la mujer es bonita.

Y Si-woo sonríe.

No responde directamente. Solamente se queda allí con esa sonrisa bastante coqueta que Seo In-guk sabe hacer demasiado bien.

El hombre le aconseja que sonría más y que continúe intentándolo hasta conseguir que ella acepte.

La escena mantiene la ambigüedad. Si-woo está hablando del trabajo, pero la manera en que reacciona deja abierta la posibilidad de que su interés por Ji-yoon no sea únicamente profesional.

Este momento también fue importante para mí porque pudimos verlo fuera de la empresa.

Apareció una versión más relajada, cálida y humana del personaje. Una persona que tiene vínculos propios, que puede confesar una decepción y que utiliza la reparación de objetos como una forma de ordenar sus ideas.

Necesito más de esto.

No quiero que el taller y su relación con ese hombre aparezcan solamente cuando el guion necesite darle un consejo romántico. Quiero entender qué significa ese lugar para él y cómo se conecta con su historia.

Una segunda relación que comienza a romperse

El episodio también desarrolla un poco más a la compañera joven de Ji-yoon.

Ella pide permiso para ausentarse del trabajo diciendo que debe visitar a su hermana enferma, pero en realidad viaja para ver a su novio, que estudia en otra ciudad.

La relación claramente atraviesa un mal momento.

Él ya no la llama ni la visita con la misma frecuencia. Ella percibe la distancia, pero intenta seguir actuando como si todo estuviera bien.

Cuando finalmente se encuentran, discuten un poco y después salen a comer. Al día siguiente, mientras ella se prepara para regresar a Seúl, él le pide que terminen.

Ella lo escucha perfectamente.

Sin embargo, finge no haber oído nada y se marcha.

Esta historia puede funcionar como espejo de la protagonista.

Ji-yoon pasó ocho meses esperando una conversación de cierre que su exnovio nunca quiso darle. Su compañera acaba de recibir esa conversación, pero todavía no está preparada para aceptarla.

Mientras una empieza a salir del abandono, la otra parece estar entrando en él.

El regreso del exnovio

Después de ocho meses desaparecido, el exnovio de Ji-yoon vuelve a presentarse frente a su casa.

Llega como si el tiempo no hubiera pasado, pidiéndole que lo perdone y sugiriendo que deberían retomar la relación. ¡Descaro de la gente!

Por suerte, Ji-yoon no se deja convencer.

Le deja claro que la relación terminó y que no quiere volver con él.

Fue una escena importante porque muestra que nuestra prota tiene carácter y que no está completamente paralizada. Puede estar agotada y confundida respecto al trabajo, pero emocionalmente ya comenzó a poner ciertos límites.

El hombre no puede desaparecer durante ocho meses y regresar esperando que todo continúe donde él decidió dejarlo.

Esa puerta, por ahora, quedó correctamente cerrada.

El conflicto entre Kang Si-woo y el jefe de Ji-yoon

Más adelante, Si-woo le cuenta a Ji-yoon parte de la historia que tiene con su jefe.

Cuando trabajaban juntos, Si-woo descubrió que el hombre intentaba favorecer a un proveedor que no era la mejor opción para la empresa.

Lo denunció ante Auditoría Interna, pero no encontraron pruebas concluyentes y el caso quedó sin resolver.

Desde entonces, la relación entre ambos está completamente rota.

Esto explica por qué el jefe de Ji-yoon reacciona con tanta hostilidad frente a Si-woo y por qué considera el proyecto especial una amenaza.

También confirma que Kang Si-woo no es simplemente un gerente obsesionado con los resultados. Al menos en ese momento, estuvo dispuesto a denunciar una irregularidad, aunque hacerlo complicara su posición dentro de la empresa.

Él recuerda quién era ella

Durante esa conversación, Si-woo finalmente le explica por qué quiere tenerla en su proyecto.

Él la vio cuando entró a la empresa.

Recuerda a una Ji-yoon motivada, entusiasmada y llena de ideas. La consideraba una persona valiosa para la organización y siguió observando su crecimiento desde cierta distancia.

Cuando regresó y la encontró resolviendo todo de la manera más rápida posible, pensó que había cambiado demasiado.

Se decepcionó.

Pero después encontró su libreta y entendió que su capacidad seguía allí.

No había desaparecido. Estaba dormida debajo del cansancio, la rutina y los años trabajando para un jefe que no reconocía su esfuerzo.

Esta conversación fue uno de los momentos que más me gustaron de los primeros episodios.

Si-woo no le dice solamente que es buena trabajadora. Le recuerda una parte de sí misma que Ji-yoon había dejado de reconocer.

Y sí, ahí aparece el pequeño tutún tutún en el corazón.

Porque la admiración profesional también puede sentirse profundamente íntima cuando alguien ve en ti algo que tú misma pensabas que habías perdido.

Ji-yoon finalmente toma una decisión

Mientras todo esto ocurre, el jefe de Ji-yoon continúa maltratando al equipo.

Cuando su compañera regresa enferma del viaje, él reacciona con comentarios desagradables en lugar de mostrar un mínimo de preocupación.

Ji-yoon finalmente lo enfrenta.

Le advierte que, si continúa tratándolas de esa manera, tendrá que denunciarlo. No quiere llegar a ese punto, pero le exige que comience a respetar a su equipo.

Después, mientras ayudan a su compañera a ir al hospital, Ji-yoon recuerda cómo era durante su primer día en la empresa.

Recuerda el entusiasmo con el que comenzó y siente con claridad la distancia entre aquella mujer y la persona en la que se convirtió.

Esa noche llega a casa y colocá el sticker numero 100 en su contador... está decidida a escribir su carta de renuncia.

Pero entonces recuerda que existe otra opción.

No necesariamente tiene que abandonar la empresa. Puede cambiar de equipo y aceptar el nuevo proyecto.

Al día siguiente, Ji-yoon busca a Si-woo y le dice que acepta su propuesta.

Los dos se dan la mano, se miran con bastante más intensidad de la requerida para confirmar un cambio laboral y queda oficialmente formado el nuevo equipo.

Su antiguo jefe interpreta la decisión como una traición.

Para Ji-yoon, en cambio, es el primer movimiento real para salir del lugar en el que llevaba años atrapada.

El romance está comenzando desde la admiración

Después de dos episodios, lo más interesante de la relación no es solamente la atracción evidente entre los protagonistas.

Kang Si-woo se fija en Ji-yoon porque recuerda su talento. Él reconoce a la mujer capaz que existía antes del burnout y descubre que todavía continúa allí.

Eso no significa que esté enamorado ni que todas sus intenciones sean románticas. Pero su interés profesional ya tiene una carga bastante personal.

También me gusta que Ji-yoon no acepte el proyecto únicamente porque él la convenció.

Antes de hacerlo, enfrenta al exnovio, defiende a su compañera, pone un límite frente a su jefe y recuerda quién era cuando entró a la empresa.

Si-woo le ofrece una salida, pero es ella quien decide tomarla.

Espero que el drama mantenga esa diferencia.

Una cosa es que él acompañe su recuperación y otra muy distinta es que intenten vendernos que una mujer agotada solo necesitaba un jefe guapo para recuperar las pasión por su profesión.

No, señora.

El hombre puede colaborar, pero la terapia laboral no puede depender exclusivamente de las mangas recogidas y las visibles venas de los brazos de Seo In-guk.

Aunque las venas ayudan. Tampoco vamos a mentir.

Lo que me está gustando

Me gusta que la oficina no sea solamente el lugar donde los protagonistas se encuentran para enamorarse.

El trabajo forma parte real del conflicto, de la identidad de Ji-yoon y de la manera en que comienza a construirse su relación con Si-woo.

También me está funcionando mucho el humor.

No es una comedia exagerada ni convierte a los personajes en caricaturas. Aparece en los malentendidos, en la imagen pública de Si-woo, en el supuesto ataque romántico y en esa divertida escena del pijama que demuestra que el hombre sí sabe reírse.

Park Ji-hyun consigue que Ji-yoon sea agotada, torpe y divertida sin volverla incompetente.

Y Seo In-guk interpreta a Kang Si-woo con suficiente contención para que una mirada o una leve sonrisa digan bastante.

El drama, además, sabe perfectamente a quién contrató. Esa escena trabajando frente a la pizarra y el computador, con las mangas recogidas y las venas de los brazos perfectamente visibles, no fue una casualidad artística. Aunque casi es obra de arte.

Pero una puede analizar el desarrollo profesional de la protagonista y notar los brazos del protagonista al mismo tiempo. Somos personas complejas.

Lo que estoy vigilando

Lo primero es el equilibrio entre los dos protagonistas.

Ya entendimos buena parte de lo que está ocurriendo con Ji-yoon. Sabemos de dónde viene su agotamiento, qué pasó con su relación anterior y cómo terminó trabajando únicamente para sobrevivir.

Ahora quiero conocer a Kang Si-woo.

Quiero más escenas fuera de la oficina, más información sobre su pasado, más claridad sobre su primer matrimonio y más momentos en los que pueda mostrar emociones distintas.

No quiero repetir la experiencia de Boyfriend on Demand, donde sentí que Seo In-guk quedó demasiado reducido frente a una historia que giraba casi completamente alrededor de la protagonista.

Aquí también quiero verlo a él.

Lo segundo es cómo se comportará como jefe cuando comiencen a trabajar juntos.

Hasta ahora parece inteligente, capaz y justo, pero el avance del episodio 3 muestra que será bastante exigente con el proyecto.

Hay una diferencia importante entre ser un jefe exigente y convertirse en otro hombre agotador con mejor cara.

Estamos observando.

Y lo tercero es cómo tratarán el burnout de Ji-yoon.

El drama tiene una buena oportunidad para hablar de talento desperdiciado, abuso laboral, pérdida de motivación y el miedo a volver a arriesgarse después de años funcionando en automático.

Sería una pena que todo terminara reducido a “se enamoró y mágicamente volvió a disfrutar su trabajo”.

Mis primeras impresiones

Después de dos episodios, See You Tomorrow at Work! me está gustando muchísimo.

Tiene una fórmula conocida, pero la protagonista se siente cercana, el conflicto laboral tiene peso real y la relación está comenzando desde algo más interesante que el flechazo automático.

Kang Si-woo parece difícil, serio y exigente, pero todavía no es insoportable.

Cha Ji-yoon está agotada, pero no derrotada.

Y la conexión entre ellos comienza con un hombre que reconoce el talento que ella dejó de ver en sí misma.

Ahora necesito que la historia también me permita conocerlo a él. Quiero que Kang Si-woo tenga un recorrido propio y que Seo In-guk no quede limitado a ser el jefe atractivo que aparece para mover la historia de la protagonista.

Por ahora, estoy muy adentro.

No sé todavía si terminará siendo un romance de oficina bonito o una nueva reunión para revisar red flags corporativos, pero tengo muchas ganas de seguir.

See You Tomorrow at Work! tendrá 12 episodios y está disponible en Prime Video. También cuenta con doblaje al español para quienes prefieren verlo así.

La seguiré semana a semana y dejaré el seguimiento de los episodios en los hilos del blog.

Porque el dramómetro está activado, pero el criterio también.