⚠️ Atención: este artículo contiene spoilers de los episodios 1 y 2.
Mi mirada
Entré a Reborn Rookie esperando una fantasía corporativa con intercambio de cuerpos.
Y sí, eso está ahí.
Pero lo que más me llamó la atención en estos dos primeros episodios no fue el body swap. Fueron las personas que terminaron dentro de él.
Por un lado está Hwang Jun-hyeon, un futbolista joven aal que parecía que la vida por fin le iba a empezar a sonreír. Lo interesante es que el drama no lo presenta como un héroe perfecto. Tiene orgullo, carácter y una determinación casi obsesiva. Cuando descubrimos que entrenaba hasta el agotamiento porque su abuela, que sufre demencia, todavía podía recordarlo como futbolista, entendemos que para él el fútbol era mucho más que una carrera.
Por eso me dolió tanto verlo perderlo todo. La escena donde se entera de que termina su carrera, realmente me dolió. Pude creerle.
Y por el otro lado está Kang Yong Ho.
Mi impresión inicial fue la de un viejo duro, exigente y convencido de que todo tiene un valor medible. Un hombre que construyó un imperio empresarial y que sigue peleando contra una realidad que no le gusta: su cuerpo envejece más rápido que sus ambiciones.
"El sol sale puntual cada mañana, ¿por qué la gente no puede fortalecerse luego de toda una vida?"
- Kang Yong Ho
Pero estos primeros episodios me dejaron con otra sensación.
Es evidente que Kang Yong Ho no dedicó su vida a criar a sus hijos. La dedicó a construir Choiseong. Y, sin embargo, da la impresión de que esperaba más de ellos.
Por eso duele verlo descubrir quiénes son realmente los herederos que dejó detrás. Sus hijos gemelos parecen más interesados en quedarse con el trono que en proteger aquello que su padre construyó durante décadas. No dudan en manipular, encubrir, destruir evidencia y atacar la imagen del propio Kang Yong Ho si eso los acerca un paso más al poder.
Los gemelos no son iguales, pero tampoco son tan distintos.
El hijo busca resultados mediante trampas, maniobras financieras cuestionables y crecimiento a cualquier costo. La hija persigue exactamente el mismo objetivo, pero utiliza otras herramientas: marketing, reputación, narrativa e influencia pública.
Ambos quieren poder. Simplemente eligieron armas diferentes.
Y cuando sienten amenazada la sucesión, terminan unidos contra la misma persona: su padre.
Por ahora me parecen villanos bastante clásicos de dramalandia. De esos que siempre encuentran una explicación para justificar lo injustificable. Crecieron compitiendo, crecieron bajo presión y crecieron buscando aprobación. Perfecto. Pero llega un punto donde esa explicación deja de ser una herida y se transforma en excusa.
Lo interesante no son ellos. Lo interesante es que Kang Yong Ho recién ahora parece darse cuenta de que eso fue exactamente lo que crió.
Y ahí aparece una observación que me dejó dando vueltas durante estos dos episodios: Kang Yong Ho no parece especialmente escandalizado por la corrupción de sus hijos. Lo que realmente parece indignarlo es que hayan sido incapaces de proteger la empresa mientras la cometían.
Por eso tengo la impresión de que no está buscando al mejor hijo. Ni siquiera está buscando al que más quiere. Está buscando a la persona capaz de proteger Choiseong.
Y eso es algo muy distinto.
También aparece la tercera hija.
Y aquí tengo más preguntas que respuestas.
Todavía no sabemos qué busca realmente, pero claramente está jugando una partida distinta. Mientras los gemelos compiten por el poder desde arriba, ella parece moverse desde las sombras. Observa, escucha, investiga y sabe más de lo que dice.
Por ahora es el personaje que más curiosidad me genera.
Tampoco creo que debamos esperar romance en esta historia. De hecho, espero que no debe ser el camino principal.
Hasta ahora me interesa mucho más la relación y complicidad padre/hija que podría desarrollarse entre Kang Yong Ho y esta hija que prácticamente ha vivido fuera de su radar.
Sobre su ritmo. Los primeros dos episodios tienen ritmo de webtoon. Los giros llegan rápido, los villanos son exagerados, las emociones son intensas y algunas situaciones exigen que las dejemos pasar para disfrutar el relato sin cuestionarlo al detalle.
Pero también hay algo que me parece importante.
Hasta ahora, Reborn Rookie no parece ser una historia sobre herederos. Parece una historia sobre valor. Sobre cómo dos personas que lo perdieron casi todo terminan obligadas a preguntarse qué era realmente importante.
Hwang Jun-hyeon perdió su futuro.
Kang Yong Ho descubrió que aquello que consideraba más valioso podría no ser lo que él creía.
Y ambos reciben una segunda oportunidad desde lugares completamente distintos. Aunque todavía no tenemos claro cómo se verá esa segunda oportunidad para Jun-hyeon.
Mis teorías después de los episodios 1 y 2
Kang Yong Ho no está buscando un heredero. Está buscando a alguien capaz de proteger Choiseong.
La tercera hija sabe mucho más de lo que ha revelado.
Los gemelos todavía no son el problema más grande de la historia.
Ya apareció una nueva amenaza asomando la nariz y sospecho que será bastante más peligrosa que ellos.
El verdadero viaje de Kang Yong Ho podría no ser recuperar su cuerpo, sino descubrir qué perdió mientras construía su imperio.
Lo que me compró
Hwang Jun-hyeon y la historia con su abuela.
Kang Yong Ho como personaje.
El conflicto familiar.
El misterio de la tercera hija.
El ritmo rápido y entretenido.
Jun representando a un alma mayor, obstinada, exigente y dura en un cuerpo de 27 años.
Lo que todavía no me vende
Algunas conveniencias dramáticas.
La lógica detrás de ciertos eventos.
La recuperación física tras el intercambio de cuerpos.
Todavía no sé si la historia necesita un romance.
¿Sigo a bordo?
Sí.
Pero no por el intercambio de cuerpos. Tampoco por la sucesión.
Lo que realmente me dejó con ganas de seguir viendo es todo lo que todavía no entiendo.
Quiero saber qué papel jugará la tercera hija en esta historia.
Quiero ver si Kang Yong Ho es capaz de aprender algo viviendo una vida completamente distinta a la suya.
Quiero descubrir si esta segunda oportunidad servirá para reparar algo o simplemente para seguir peleando las mismas batallas desde otro cuerpo.
Y, sobre todo, quiero ver qué ocurre cuando dos personas que lo han perdido casi todo reciben una nueva oportunidad para decidir qué es realmente importante.
Porque por ahora Reborn Rookie parece menos una historia sobre intercambio de cuerpos y más una historia sobre segundas oportunidades.
Y esa es una idea que me interesa bastante más.

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